La violencia contemporánea es la violencia normalizada en el siglo XXI y afecta a personas desde el infante hasta el adulto mayor. Involucra el exceso de compromisos y estímulos, el uso indebido de la tecnología (conectividad ubicua), el multitasking, las falsas expectativas sobre lo que se puede lograr y lo que no, y el miedo a perderse la experiencia (FOMO). La presente ponencia tiene como objetivo explicar el impacto de esta violencia en el estudiante universitario y sugiere como posibles vías de acción para disminuir sus efectos: 1) la práctica de mindfulness, entendida como un proceso metacognitivo de autorregulación de la atención y de gestión emocional, que fomenta y desarrolla el pensamiento crítico; y 2) la compasión, la capacidad que puede desarrollar el ser humano, a partir de una gestión emocional adecuada (mindfulness), para reconocer y procesar de forma sana su propio dolor (error, fracaso o miedo), de tal forma que, cuando es testigo del dolor ajeno, surge un sentimiento genuino que lo mueve a la acción para intentar aliviarlo. Investigación cuantitativa, cuasiexperimental, con diseño pre-post en 93 universitarios mexicanos (grupos experimental y de control). La adecuada gestión emocional y la compasión generan el comportamiento prosocial (acto desinteresado), lo que permite al estudiante desarrollar ecuanimidad, superar el ensimismamiento y contribuir a su entorno. Mindfulness y compasión, como herramientas de regulación emocional y de gestión del estrés, son competencias transversales necesarias para que el alumno consolide una identidad investigadora sólida y resiliente ante la exigencia universitaria. En la formación de investigadores, se sugiere incorporar enfoques psicológicos preventivos para formar profesionales íntegros y empáticos.