La integridad es un componente esencial para fortalecer la confianza, la calidad educativa y la coherencia institucional. El objetivo de este estudio fue analizar las percepciones, los retos y las expectativas de actores clave de una universidad multicampus, a fin de generar insumos para consolidar una cultura organizacional basada en la integridad. Se realizó un grupo de enfoque institucional en modalidad virtual, con una duración de dos horas y 36 minutos. Participaron 19 representantes de distintas áreas y niveles organizacionales. La información se recopiló mediante preguntas detonadoras, discusión guiada y registro de comentarios, y se examinó mediante análisis temático. Los resultados muestran que la integridad se reconoce como un valor personal sólido, asociado con la honestidad, la coherencia y la autenticidad; sin embargo, persisten dificultades para traducirla en prácticas institucionales consistentes. Entre los principales retos se identificaron la burocracia, las zonas grises, la simulación del cumplimiento, el desconocimiento de procesos y la falta de claridad en los lineamientos. Asimismo, la confianza, la comunicación, el liderazgo ejemplar y el acompañamiento emergieron como factores fundamentales. Se concluye que los sistemas de integridad deben trascender el cumplimiento normativo e incorporar mecanismos claros de denuncia, seguimiento, protección, escucha y aprendizaje organizacional que favorezcan una cultura compartida, coherente y sostenible.