En el año 2019 FIMPES lanzó el Distintivo de Integridad Académica como una iniciativa para reconocer el trabajo que las instituciones realizan en la materia y fomentar el desarrollo de una cultura de integridad entre los integrantes de las comunidad académicas. A la fecha, este distintivo, de participación voluntaria y que cuenta con tres niveles, ha sido otorgado a más de la mitad de la membresía de la Federación y ha traído consigo el desarrollo de planes de integridad e iniciativas diversas.
La violencia contemporánea es la violencia normalizada en el siglo XXI y afecta a personas desde el infante hasta el adulto mayor. Involucra el exceso de compromisos y estímulos, el uso indebido de la tecnología (conectividad ubicua), el multitasking, las falsas expectativas sobre lo que se puede lograr y lo que no, y el miedo a perderse la experiencia (FOMO). La presente ponencia tiene como objetivo explicar el impacto de esta violencia en el estudiante universitario y sugiere como posibles vías de acción para disminuir sus efectos: 1) la práctica de mindfulness, entendida como un proceso metacognitivo de autorregulación de la atención y de gestión emocional, que fomenta y desarrolla el pensamiento crítico; y 2) la compasión, la capacidad que puede desarrollar el ser humano, a partir de una gestión emocional adecuada (mindfulness), para reconocer y procesar de forma sana su propio dolor (error, fracaso o miedo), de tal forma que, cuando es testigo del dolor ajeno, surge un sentimiento genuino que lo mueve a la acción para intentar aliviarlo. Investigación cuantitativa, cuasiexperimental, con diseño pre-post en 93 universitarios mexicanos (grupos experimental y de control). La adecuada gestión emocional y la compasión generan el comportamiento prosocial (acto desinteresado), lo que permite al estudiante desarrollar ecuanimidad, superar el ensimismamiento y contribuir a su entorno. Mindfulness y compasión, como herramientas de regulación emocional y de gestión del estrés, son competencias transversales necesarias para que el alumno consolide una identidad investigadora sólida y resiliente ante la exigencia universitaria. En la formación de investigadores, se sugiere incorporar enfoques psicológicos preventivos para formar profesionales íntegros y empáticos.
La integridad académica es fundamental para garantizar la calidad educativa, la credibilidad institucional y la formación ética del estudiantado. Este trabajo presenta el diseño, implementación y despliegue inicial del Programa Institucional de Integridad Académica de la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID), orientado a fortalecer una cultura de honestidad intelectual en una institución multicampus.
Se desarrolló un estudio de caso institucional descriptivo, sustentado en documentos normativos, registros de capacitación, evaluaciones, encuestas, grupos focales y seguimiento de incidencias. El programa se estructuró en cuatro ejes: gobernanza institucional, prevención y percepción, detección y seguimiento, y mejora continua.
La implementación alcanzó los 45 campus de la universidad, con la constitución de un Comité Central y 45 comités locales de integridad académica. El curso de Integridad Académica y Honestidad Intelectual impactó a 708 participantes. Asimismo, se evaluaron 42 coordinadores académicos, de los cuales 38 fueron acreditados, con un aprovechamiento promedio de 92.3 %. También se revisaron más de 100 trabajos mediante herramientas de análisis de similitud textual y se estableció un sistema formal de seguimiento de casos.
Los resultados muestran avances en la institucionalización de la integridad académica y áreas de oportunidad en el conocimiento de los mecanismos de reporte. El modelo constituye una experiencia replicable, basada en gobernanza, formación, normatividad, evaluación y mejora continua.
La integridad es un componente esencial para fortalecer la confianza, la calidad educativa y la coherencia institucional. El objetivo de este estudio fue analizar las percepciones, los retos y las expectativas de actores clave de una universidad multicampus, a fin de generar insumos para consolidar una cultura organizacional basada en la integridad. Se realizó un grupo de enfoque institucional en modalidad virtual, con una duración de dos horas y 36 minutos. Participaron 19 representantes de distintas áreas y niveles organizacionales. La información se recopiló mediante preguntas detonadoras, discusión guiada y registro de comentarios, y se examinó mediante análisis temático. Los resultados muestran que la integridad se reconoce como un valor personal sólido, asociado con la honestidad, la coherencia y la autenticidad; sin embargo, persisten dificultades para traducirla en prácticas institucionales consistentes. Entre los principales retos se identificaron la burocracia, las zonas grises, la simulación del cumplimiento, el desconocimiento de procesos y la falta de claridad en los lineamientos. Asimismo, la confianza, la comunicación, el liderazgo ejemplar y el acompañamiento emergieron como factores fundamentales. Se concluye que los sistemas de integridad deben trascender el cumplimiento normativo e incorporar mecanismos claros de denuncia, seguimiento, protección, escucha y aprendizaje organizacional que favorezcan una cultura compartida, coherente y sostenible.
La integridad académica es un eje clave de la calidad educativa, cuyo fortalecimiento adquiere especial relevancia ante la creciente integración de tecnologías digitales y herramientas de inteligencia artificial generativa en los procesos de enseñanza y aprendizaje. En este contexto, la Universidad La Salle Laguna aplica anualmente un instrumento de diagnóstico orientado a identificar la percepción y las prácticas relacionadas con la cultura de integridad académica en su comunidad universitaria. El presente proyecto analiza los resultados obtenidos en la aplicación 2026, con la participación de 500 integrantes de la comunidad estudiantil. El diagnóstico permitió identificar fortalezas y áreas de oportunidad relacionadas con la cultura de la integridad, la percepción de los estudiantes en cuanto al acompañamiento docente y las actitudes frente al fraude académico. Entre los principales hallazgos destaca que 79.4% de los participantes prioriza la mejora continua, 78.8% busca una comprensión profunda de los contenidos y 69.2% reconoce los errores como parte del aprendizaje. Sin embargo, se identifican áreas de oportunidad en la conexión humana entre estudiantes y docentes. Asimismo, aunque existe un rechazo general hacia prácticas fraudulentas, persisten situaciones de normalización asociadas al denominado “falso compañerismo”; particularmente, 6.2% de los estudiantes justifica el fraude cuando se realiza con la intención de ayudar a un amigo. A partir de estos resultados se propone un modelo institucional de intervención sustentado en tres pilares: prevenir, detectar y apoyar, mediante estrategias de formación ética, aplicación consistente de normas, herramientas de verificación, tutorías académicas y acompañamiento psicológico. El diagnóstico constituye así un mecanismo de mejora continua para fortalecer una cultura de integridad académica y promover aprendizajes auténticos.
El acelerado desarrollo de la inteligencia artificial (IA) genera transformaciones profundas en la vida social, económica y cultural del mundo, planteando interrogantes éticos y filosóficos que aún carecen de respuestas sólidas. Aquí se presenta un análisis crítico del uso de las tecnologías alineado con la formación de las virtudes académicas y profesionales. Este trabajo es una contribución desde el punto de vista ético-filosófico que pretende orientar el uso y comprensión de la IA desde perspectivas que aseguren la justicia social, la dignidad humana y el bien común.
Dra. María Virginia Bon Pereira - Directora del Dpto. de Humanidades. Docente e investigadora en áreas de filosofía, ética, comunicación y educación. Líder del Proyecto de Investigación: Filosofía y Ética de la Inteligencia Artificial. Asesora de Integridad Académica y... Read More →
Friday September 25, 2026 3:50pm - 4:30pm CST Sala 6